El suministro de agua en Melilla continuará restringido al menos hasta el lunes, como consecuencia de una grave avería que mantiene inactiva la planta desaladora desde el pasado martes. El Gobierno de la Ciudad Autónoma ha confirmado este viernes que la normalidad no se recuperará durante el fin de semana, a pesar de los esfuerzos técnicos en marcha.
La avería se produjo el 11 de junio a las 11:15 horas, cuando un disparo del sistema eléctrico general provocó la parada total de la desaladora y de los pozos que abastecen a la red. Desde entonces, la ciudad solo dispone de agua entre las 6:00 y las 14:00 horas, una medida que se mantendrá mientras duren las tareas de reparación.
Un técnico especializado se ha desplazado ya a Melilla para diagnosticar y resolver la incidencia. Según ha informado la Consejería de Medio Ambiente y Naturaleza, se están empleando todos los recursos disponibles para restaurar el servicio cuanto antes.
El consejero de Medio Ambiente, Daniel Ventura, ha subrayado la gravedad de la situación y ha recordado que la planta fue cedida en marzo por la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) y el Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO) en condiciones "inadmisibles".
"La desaladora debería producir 32.000 metros cúbicos diarios, pero fue entregada con tres módulos de 18 años sin mantenimiento, y un cuarto que nunca ha funcionado correctamente", ha denunciado Ventura. Ese módulo nuevo sufrió una rotura grave el pasado 31 de enero en un tubo de presión, lo que impidió probar el funcionamiento conjunto de la infraestructura.
El Ejecutivo local ha anunciado que emprenderá acciones legales contra la CHG y el MITECO por los incumplimientos del acta de entrega. Entre las deficiencias que se denuncian figuran la falta de manuales de operación, certificados de calidad, documentación de calibraciones y otras garantías básicas para su operatividad legal y segura. Más de un año después de la cesión, el Gobierno melillense asegura no haber recibido ningún documento acreditativo del estado legal de la planta.
Inicialmente se barajó que la empresa Endesa pudiera estar relacionada con el fallo eléctrico, pero tanto la compañía como el propio consejero han descartado esa posibilidad. "El disparo se produjo en un sistema independiente del suministro de Endesa. Los informes técnicos descartan cualquier responsabilidad", aseguró Ventura. La eléctrica ha recalcado que el suministro general de energía en la ciudad ha sido estable e ininterrumpido desde 2024.
Ante esta nueva crisis hídrica, el Ejecutivo de Melilla ha reiterado su demanda al Estado de inversiones estructurales para garantizar un sistema de abastecimiento seguro y moderno. Mientras tanto, se insiste a la población —y especialmente a sectores como hostelería y comercio— en hacer un uso eficiente y responsable del agua.