La Navidad ya se vive con intensidad en la Casa regional de Ceuta, que ha inaugurado la temporada festiva abriendo su sede social transformada en un rincón cálido, luminoso y profundamente evocador. La institución caballa quiso, un año más, mantener viva la forma particular en que los ceutíes celebran estas fechas, haciendo de este “trocito de Ceuta en Melilla” un espacio de convivencia, memoria y tradición.
Como cada año, la Casa ha renovado por completo la decoración interior, prestando especial atención al Belén. En esta ocasión, el protagonismo recae en una pieza de grandes dimensiones centrada en el nacimiento del Redentor, con San José, la Virgen María y el Niño Jesús. La obra ha sido donada generosamente por la familia Domenech, socios de la entidad, y se ha instalado en el escenario del salón principal, cuyo fondo es la réplica del emblemático mural cerámico de la Gran Vía de Ceuta realizado por el artista ceutí Francisco León. Un marco perfecto para una escena que busca honrar la esencia más clásica y espiritual de estas fiestas.
La Junta Directiva ha recuperado además una tradición que llevaba años sin llevarse a cabo: la instalación del árbol de Navidad. Este gesto, lejos de ser meramente decorativo, supone un homenaje a los orígenes de la entidad, pues el árbol ha sido adornado con las primeras figuras que la Casa adquirió cuando se colocó el primer árbol hace más de veinticinco años. Un detalle cargado de nostalgia y simbolismo.
Durante el montaje del árbol, se dedicó un emotivo recuerdo a la presidenta fundadora, Julia Regén, a los ceutíes que formaron parte de las primeras juntas directivas y a todos aquellos que ya no están. Un momento íntimo que reafirmó los fuertes lazos comunitarios que vertebran a la Casa de Ceuta en Melilla.
El ambiente se completó con música navideña, una cuidada decoración y el inconfundible aroma a especias cálidas —como canela y naranja— mezclado con el olor de roscos recién hechos. Una combinación capaz de definir, por sí sola, el inicio de unas festividades especialmente queridas por los socios y visitantes.
El presidente de la entidad, Ramón de la Cruz, dirigió unas palabras cargadas de sentimiento, subrayando el verdadero sentido de estas fechas: “Nos recuerda la importancia de la unión, la esperanza y el orgullo por nuestras raíces. Vuestra dedicación y apoyo son el pilar que mantiene viva nuestra cultura y tradiciones lejos de nuestro hogar, y es un placer compartir estos momentos con todos vosotros”, expresó. De la Cruz deseó también que estas fiestas traigan salud, paz, prosperidad y nuevas oportunidades para seguir creciendo juntos.