La inmigración irregular ha experimentado un incremento significativo en Melilla durante los primeros cinco meses de 2026, rompiendo con la tendencia descendente registrada a nivel nacional. Entre el 1 de enero y el 31 de mayo, la ciudad autónoma ha contabilizado un total de 94 entradas irregulares, frente a las 64 registradas en el mismo periodo del año anterior, lo que supone un aumento del 46,6 por ciento.
Según el último balance del Ministerio del Interior, la mayor parte de estas entradas se han producido por vía terrestre. En concreto, 85 personas accedieron de manera irregular a Melilla entre enero y mayo de este año. Si se analizan los datos quincenales, hasta el 15 de mayo se habían contabilizado 78 entradas por esta vía, por lo que en la segunda mitad del mes se registraron siete accesos más.
A diferencia de Ceuta, donde no se ha registrado ninguna entrada por vía marítima en lo que va de año, Melilla también ha contabilizado llegadas por mar. En concreto, nueve personas accedieron de forma irregular por vía marítima durante los cinco primeros meses de 2026.
Contraste con la tendencia nacional
El comportamiento migratorio de Melilla contrasta con la evolución registrada en el conjunto de España. A nivel nacional, entre el 1 de enero y el 31 de mayo de 2026 se contabilizaron 10.224 entradas irregulares, frente a las 15.769 registradas en el mismo periodo de 2025. Esto supone una reducción de 5.545 personas y un descenso del 35,2 por ciento.
Pese a esta caída generalizada, Melilla ha experimentado un incremento de las llegadas irregulares, especialmente por vía terrestre, consolidándose como uno de los puntos donde se observa una evolución al alza dentro del panorama migratorio nacional.
Ceuta concentra más entradas, pero Melilla también aumenta
Aunque las cifras de Melilla se sitúan muy por debajo de las registradas en Ceuta, donde han accedido 2.281 personas de manera irregular entre enero y mayo, los datos reflejan que ambas ciudades autónomas presentan una evolución distinta a la del conjunto del país.
Mientras que Ceuta concentra la práctica totalidad de las entradas terrestres registradas en las dos ciudades autónomas, Melilla también muestra una tendencia creciente respecto al año anterior, con un incremento cercano al 50 por ciento.
Cambio en las dinámicas migratorias
Los datos correspondientes a los cinco primeros meses de 2026 apuntan a una reconfiguración de las dinámicas migratorias en las fronteras españolas. La presión sobre las rutas marítimas tradicionales continúa reduciéndose, mientras que determinadas vías terrestres mantienen una actividad superior a la registrada en años anteriores.
En el caso de Melilla, el aumento de las entradas irregulares, aunque moderado en términos absolutos, contrasta con el descenso nacional y sitúa a la ciudad autónoma dentro del análisis de la evolución migratoria durante este ejercicio.